18 de enero de 2009

Palabras



Texto: Fátima Fernández Mendez
¿Algún editor interesado?

21 comentarios:

ND. dijo...

lindos dibujitos, muy lindos. no sabemos como encontramos tu blog, pero acà estamos.
saludos VIRIDIANA y su mamá.

An dijo...

como las que nosotros deveriamos saber espresar en lo huecos de nuestras letras al ver un dibujo tuyo...Saúdos e apertas

Carlos Sandoval dijo...

Volteo hacia el cielo, en el mismo momento en que se preguntaba como se había metido en tantos problemas. ¿Cómo? Sacudió la cabeza mientras se arreglaba la bufanda azul y decidió apretar el paso mientras ojeaba a ese pequeño tirano con manecillas que es el reloj. Se hace tarde, pensó y empezó a remontar la corriente de transceutes que compartían el mismo rumbo y que formaban un flojo constante, casi como una marea, volvió a pensar mientras el flujo humano llegaba hacia el en oleadas cada vez mas altas, de próxima marea alta.
Volvió a revisar el reloj mientras apretaba mas el paso, se pregunto como era posible que hubiera sido tan tonto de aceptar tantos pesos y responsabilidades, tantos objetivos y tantas ambiciones, tantas, que en este mismo momento se diría que le pesaban. ¿Cómo había sido tan tonto para dejarse engatusar , haber caído en la trampa y haber mordido el anzuelo? Se sentía desesperado, apunto de explotar, y para colmo tarde. Tantas cosas le llenaban la cabeza, el trabajo, las responsabilidades, los objetivos, las exigencias, el hacer, el tu debes, todo y para colmo tarde. ¿Y si fracasaba?
De pronto todo empezó a sentirse raro, se sentía como si le faltase el aire, sofocado, podía sentir como de su cuerpo brotaba esa humedad fría y salada que uno asocia al miedo y como esta ajena pero muy propia agua de mar lejano e imposible le mojaba la camisa, el abrigo, la azul bufanda y el periódico que sostenía mientras seguía apretando el paso para no llegar tarde. sintió como la opresión y sentimiento de asfixia continuaban, hasta transformarse en un pánico frío que le recorría el cuerpo mientras sus ropas se empapaban mas y mas de ese sudor frío y salado que súbitamente había tomado por asalto su cuerpo. No podía respirar, aterrorizado intento gritar, pero el anzuelo que tenia atorado en la garganta se lo impedía mientras súbitamente se desplomaba en la banqueta.
Boqueando, con los ojos dilatados se fue convulsionando sobre el suelo, con movimientos violentos, mientras se formaba un charco de humedad lejana bajo su cuerpo. La marea humana se arremolino mientras el yacía en suelo, como el agua que se encuentra con una roca a mitad del riuo o la marea que se encuentra con un escollo en la playa, esta marea se volvió rumorosa en voces mientras observaban el espectáculo del ser que se revolvia y boqueaba desesperado con cada vez menor intensidad.
Mientras abría y cerraba la boca con ansia decreciente, mientras podía sentir el frío corte del terror en su garganta y sus ojos dilatados pasaban de ser limpiamente transparentes a tornarse vidriosos, se preguntaba como había sido posible que el sucumbiera y quedara ahí inmóvil por el peso de ser arrollado por aquella inmensa ola que era su existencia, como podría acabar aquí, abatido por las olas de su problemas.¿Como podría ser cierto esto? El fenecer acabado por las olas de su propia existencia. Lo último que sintió fue como unas pocas gotas frías y saladas le surcaban la espalda y se integraban al pequeño mar que se había formado bajo su cuerpo después de haber sido arrollado por las olas que en lenta resaca regresaban lentas y rumorosas hacia el mar.

aitana dijo...

aaaayyyy!!!!!!... pero qué maravillosidad, socorro!... esto me encanta... parece un cartel, un cuadro... un señor pez engullido por su propia sombra, o su propia casa... cómo me chifla...

cuentonuevo dijo...

Esa ola me suena del dibujillo de pequeñeces pero ufff, la caracola, el hombre pez, las palabras..., diciéndolo todo y callándose alguna cosa más. Me gustó mucho, mucho, mucho...
Un beso sin palabras
Niñocactus

Dara Scully dijo...

Hay palabras que lo dicen todo sin pronunciarse siquiera.


Un miau

Cecilia Varela dijo...

ND: Que sorpresa! muchosmuchos besos para vos y su belleza de hija.

An, muchas gracias, me sonrojo detrás del abanico que me regaló mi amiga Aitana.

Señor Sandoval, no pude publicar su comentario otra vez, corregido, debería postearlo otra vez usted, y yo lo publico. Gracias por pasar por mis nubes y sus palabras ,más o menos, siempre son bienvenidas. Su estilo es todo un banquete para mí.

Niñocactus: sisi, le suena, claro. A veces me copio a mi misma y bueno...Yo le mando una ola de besos.

Madmuasela! como la extraño! No se chifle.

Dara Scully, usted tiene el nombre de la chica de expedientes secretos x con otras letras. Muuuy misterioso y atrapante.

Una palabra más: Gracias!

sandra conejeros dijo...

Cecilia...
una ilustracion potente para un texto potente...!
felicitaciones!!!!

María W. dijo...

Impresionantemente bella.

Natura dijo...

Qué placer pasear por tu blog. Tu trabajo es muy bello y bueno.

Saludos.

mercedes de la jara dijo...

Aaahhhh !!! HERMOSO !! Texto, dibujo, tu interpretación, etc, etc...Me encanto !!

Carlos Sandoval dijo...

Mi muy estimada Maestra Varela:
Antes que nada le extiendo una disculpa por mis "kilométricos" comentarios. Así pues el comentario ya corregido quedaría más o menos así:

Palabras:
Volteó hacia el cielo, en el mismo momento en que se preguntaba como se había metido en tantos problemas. ¿Cómo? Sacudió la cabeza mientras se arreglaba la bufanda azul y decidió apretar el paso mientras ojeaba a ese pequeño tirano con manecillas que es el reloj. Se hace tarde, pensó y empezó a remontar la corriente de transeúntes que compartían el mismo rumbo y que formaban un flujo constante, casi una marea. Volvió a pensar en el cielo, plomizo pero despejado, libre de esos manchones que son las nubes mientras la corriente humana llegaba hacia el en oleadas cada vez mas altas, de próxima marea.
Reviso nuevamente el reloj mientras apretaba el paso, se pregunto como era posible que hubiera sido tan tonto de aceptar tantos pesos y responsabilidades, tantos objetivos y tantas ambiciones, tantas, que en este mismo momento se diría que le pesaban, como su sombra que en este momento empezaba a agobiarle y le lastraba mientras arañaba con su obscuridad sobria las baldosas de la banqueta. ¿Cómo había sido tan tonto para dejarse engatusar , haber caído en la trampa y haber mordido el anzuelo? Se sentía desesperado, apunto de explotar, arrastrado y para colmo tarde. Tantas cosas le llenaban la cabeza, el trabajo, las responsabilidades, los objetivos, las exigencias, el hacer, el tu debes, todo y para colmo tarde. ¿Y si fracasaba?
De pronto todo empezó a sentirse raro, mientras caminaba sentía como sí su sombra empezara a volverse ligera, como si esta se fuera despegando del suelo, o como si se estuviera desgastando contra una lija o esmeril cualquiera. Sacudió la cabeza para intentar librarse de esta idea mientras apretaba el paso y el rumor creciente de una ola en rurgía súbitamente a sus espaldas. Mientras alzaba la vista al cielo alcanzo a ver como la inmensa ola de su sombra se alzo desde sus pies y a sus espaldas para romper con estruendo inaudible sobre su ser.
Pudo sentir como si le faltase el aire. Sofocado, era consciente de como de su cuerpo brotaba esa humedad fría y salada que uno asocia al miedo y como esta ajena pero muy propia agua de mar lejano e imposible le mojaba la camisa, el abrigo, la azul bufanda y el periódico que sostenía mientras seguía apretando el paso para no llegar tarde, intentando escapar de la marea negra de su sombra que le inundaba los pulmones. Sintió como la opresión y sentimiento de asfixia continuaban, hasta transformarse en un pánico helado que le recorría el cuerpo mientras sus ropas se empapaban mas y mas de ese sudor obscuro y salado que súbitamente había tomado por asalto su cuerpo. No podía respirar;Aterrorizado intento gritar, pero el anzuelo que tenia atorado en la garganta se lo impedía mientras súbitamente se desplomaba en la banqueta.
Boqueando, con los ojos dilatados se fue convulsionando sobre el suelo, con movimientos violentos, mientras se formaba un charco de humedad lejana bajo su cuerpo. La marea humana se arremolino en su flujo mientras el yacía en suelo, como el agua que se encuentra con una roca a mitad del rio o la marea que se encuentra con un escollo en la playa, esta marea se volvió rumorosa en voces mientras observaban el espectáculo del ser que se revolvía y boqueaba desesperado con cada vez menor intensidad.
Mientras abría y cerraba la boca con ansia decreciente, podía sentir el frío corte del terror en su garganta y sus ojos dilatados pasaban de ser limpiamente transparentes a tornarse vidriosos, se preguntaba como había sido posible que el sucumbiera y quedara ahí inmóvil por el peso de ser arrollado por aquella inmensa ola de su sombra, como podría acabar aquí; Abatido por las olas de su problemas.¿Como podría ser cierto esto? El fenecer acabado por su compañera de existencia.
Lo último que sintió fue como unas pocas gotas frías y saladas le surcaban la espalda y recorrían el cuerpo suave, liso y escamoso, que lentamente se tornaba frío y se integraban al pequeño mar que se había formado bajo su cuerpo después de haber sido arrollado por las olas de su sombra y gris existencia y que en lenta resaca regresaban lentas y rumorosas hacia el mar, siempre al mar.

ASUNCION dijo...

Cada vez que poso mi mirada en una de tus ilustraciones, escucho no solo palabras encantadas que se han quedado pegadas en los trazos de tus pinceles, sino esas otras que flotando en tu mente han dirigido con maestría tu mano para acabar creando una obra de arte.
SIN PALABRAS,BASTA CON ESCUCHAR TUS TRAZOS, TUS TEXTURAS, TUS COLORES,...
ENHORABUENA

Cecilia Varela dijo...

queridos todos, muchas gracias por sus palabras.
Detrás de una gran ola me voy,
plaf!

david de la mano dijo...

Buen trabajo Cecilia. Cada vez me gusta más lo que haces. besos

alix dijo...

precioso. una ola envolvente!!

SUSANA VERA - CRUZ dijo...

Hola Cecilia, por esas cosas de este mundo lleguè a tu blog y me gustaron mucho tus ilustraciones, unidas a las palabras.
Son muy caracterìsticos tus dibujos y quizàs eso los hace bastante interesantes.
De verdad, te felicito amiga.

Cecilia, tambièn aprovecho de invitarte a:
http://www.pensamientosenelagua.blogspot.com/
para que leas MANIFESTO POR LA SOLIDARIDAD
y asì todos unidos en una sola voz hagamos un mundo màs justo, para los màs pobres ayudando a difundirlo a otros blogs amigos, si puedes.

Se encuentra en varios idiomas.

Todos mis cariños desde Santiago de Chile, Cecilia

Susana-Agualuna

Francisco Martins dijo...

exquisite, beautifu work!

Francisco Martins
www.subversivetales.blogspot.com
www.subversivetales.com

mercedes de la jara dijo...

GENIAL !! Tantas veces los silencios dicen más que las palabras...

Lola dijo...

Hola! te conozco gracias al blog de pedro punto letra y me parecen geniales tus ilustraciones..... Solo queria decirtelo y felicitarte. Un saludillo. Lola

Cecilia Varela dijo...

Querida Lola, muchas gracias! tu blog es un pecado.
un abrazo grande y sigue cocinando tantas delicias.